viernes, 21 de noviembre de 2008

R.M. Julia Navarrete y Gueerero

Semblanza de la Venerable Madre Julia Navarrete y Guerrero

(1881-1974)

Fundadora de las Religiosas Hijas de la Purísima Virgen María

Nació en Oaxaca, el 30 de Junio de 1881 en el seno de una familia profundamente cristiana; siendo ella la única mujer en medio de cinco hermanos.

De niña, adolescente y Joven. . . desarrolló cualidades muy importantes, como el trabajo en el hogar, el estudio, especialmente la Literatura, los idiomas, el piano, el bordado etc.

La solidez de su vida cristiana la invitó al compromiso: se sacrificaba por los demás , oraba y buscaba por todos los medios posibles la pureza de su alma.

Ayudada espiritualmente por su madre clarificó su vocación y decidió ser religiosa. – A los 15 años fue dirigida en su espíritu por el P. Antonio Repiso S.J. y el 15 de Octubre de 1898, ingresó a la naciente Congregación del “Oasis” fundada por el P. Alberto Cuscó Mir , S.J. contaba apenas con 17 años y dócilmente se dejó formar por el P. Alberto.

Llena de fe, decisión, prudencia y fortaleza sufrió con valor heroico las penas que se atravesaron en su camino y todo lo aceptó con la seguridad de que era la Voluntad de Dios.

Bajo la dirección del P. Alberto, fundó en Aguascalientes, la Congregación de Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María, en Septiembre de 1903.

Fue evangelizadora y educadora de corazón. En Aguascalientes funda el colegio de la Inmaculada y es sorprendente su cercanía con los niños, jóvenes, obreros y familias en general dejando siempre una huella de Dios para sus vidas.

Su alma se agigantó con el trato diario e íntimo con Dios y fue una verdadera madre con todas sus hijas religiosas.

Su cuerpo se fue desgastando, se sintió cansada y enferma, pero con ánimo de dar las últimas pinceladas a su congregación. Usó bastón por un tiempo, después necesitó muletas, hasta llegar a la silla de ruedas.

En Toluca vivió sus últimos años, en donde era visitada por toda clase de personas, empezando por las religiosas que acudían de todas partes encontrando en ella la palabra adecuada y acogedora a todas sus necesidades.

Las familias del colegio también recibían su consejo y se nutrían espiritualmente en su presencia.

Fue especialmente sociable y comunicativa… la Alegría nunca la abandonó…

Mujer de oración profunda, en ella encontró su fuerza; alcanzó en su comunicación con Dios, un nivel extraordinario.

El 21 de Noviembre de 1974, a los 93 años, se quedó dormida preparada para el ENCUENTRO con su Dios y Padre amoroso.

Su causa de canonización está en pié recibiendo por su intercesión, muchas gracias y favores a diferentes personas y en diferentes lugares.

La Congregación de las MISIONERAS HIJAS DE LA PURISIMA VIRGEN MARIA, nos encontramos en Estados Unidos, Perú y África, además de varios estados de la República Mexicana.

Trabajamos en Colegios, Escuelas parroquiales, Pastoral directa y Misiones.

Aquí en Guadalajara tenemos 66 años ayudando a la formación de niños, adolescentes y jóvenes en el Colegio Victoria, atendemos desde preescolar hasta preparatoria impregnados del espíritu de la Venerable Madre Julia Navarrete. Actualmente estamos ubicados en la

Av. Manuel Ávila Camacho # 325

Zapopan Jalisco.

Tel. 36-33-17-17

www.cv.edu.mx

Si deseas saber más de nosotras, dirígete a la Hna. María A. Barajas

L. Héroes de Nacozari #721 Sur,

Aguascaliente, Ags. ´

Tel. 449 915-14-59

jueves, 24 de abril de 2008

Madre del Salvador, intercede por nosotros


"Qué María, la Madre de la Iglesia, interceda por nuestras familias para que sean células de vida, de unión y verdadero amor".

¡Madre del Salvador, intercede por nosotros!


María, en la actualidad, es una imagen que pocas veces observamos, y no me refiero a las figuras que nos la recuerdan, sino de la imagen de Madre en el sufrimiento, Madre en los problemas, Madre intercediendo por todos sus hijos, hoy en día, se nos ha olvidado acompañar a Cristo en la Cruz, y acompañarlo en su pasión hasta su muerte; ¿Cuál Cruz? La cruz de cada día, las enfermedades de los hijos, las pequeñas o grandes dificultades que cada día llegan y que olvidamos voltear al cielo y decirle "Madre, ayúdame a tener la fortaleza que tu tuviste al ver a tu hijo en sufrimiento", quien mas que ella nos puede comprender, si tuvo entre sus manos el amor hecho carne, y observó como nosotros los hombres, destruimos, desgarramos el amor y los hacemos pedazos, en su propio hijo, en el hijo de Dios, en Dios mismo; ¿Cuál muerte?, cuando se es Madre se muere y se vive al mismo tiempo, cuando Dios te concede la gracia de prestarte uno de sus hijos y te lo da a su cuidado, mueres a tu belleza, pues después de 9 meses tu cuerpo no es el de antes, mueres a tu descanso, pues no vuelves a dormir igual, mueres a tu egoísmo, pues ya no vives para ti, sino para los demás, en cambio Dios te da la vida al dar la vida por tus hijos, así María dio su juventud, y toda su vida por amor a Cristo y por amor a todos nosotros, hijos adoptivos, que una tardé en medio del dolor mas grande de una Madre, Dios mismo nos regaló el don mas grande en la Tierra, el ser mas puro, y que mas sabe lo que es la Donación, nos regaló a su propia Madre.


Pero hoy el mundo y su globalización, nos invita a lo contrario, al egoísmo, al hedonismo, a ser primero tu, ¿Para qué otro hijo?, ¿por qué cuidar al abuelo?, ¿por qué soportar el sufrimiento?, y en cambio una voz nos dice ¿Qué no estoy aquí que soy tu Madre?, si, ¡Tu eres nuestra Madre!, ¡Tu eres mi Madre!, en tus manos pongo mis alegrías, en tu regazo lloro mis tristezas, y a ti encomiendo mi familia, que vive hoy contracorriente, porque busca a Dios.
¡Madre! Hoy te pido, por mis hijos, que conozcan a Dios, que no se pierdan en este mundo de tinieblas, y que cuando caigan, sepan que tu estas ahí, para ayudarlos a levantarse para ir a Dios.
¡Madre! Te pido por mi matrimonio, para que veamos a tu hijo Jesucristo el uno en el otro.
¡Madre! Te pido por mis padres, para siempre los acompañes, y el día de su muerte tú estés ahí para guiarlos hacia Dios.


¡Madre! Te pido por mí, pues solo tú puedes enseñarme a ser Madre.
"La Prudencia"